Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Unión lo aclaró y llevó tranquilidad a sus allegados en cuanto al básquetbol. Una persona infectada por covid-19 y la innecesaria secuencia ya conocida. Los límites que a veces traspasan las sorpresas. Por Diego Vergara

 

Un pibe o dos se contagian. Avisan. Llaman a sus compañeros pero no sin antes a los profes y mas cercanos. El club se entera, toma nota, y emite un comunicado. A partir de allí, una secuencia de hechos que no hacen mas que confirmar situaciones que no hace falta remarcar.

Quienes transcurren el dia a dia ya no se sorprenden. Otros, atónitos y que en algunos casos alimentan el clima negativo, de que todo se hace mal, o que todo no sirve, entraron en la dinámica de que hay que buscar algo para ser noticia, o que pasar datos, es una buena forma de sentirse importante.

Es entendible a quienes no conocen la situación. Es entendible también cuando se cuentan cosas por la mitad. Es cierto que también hay quienes se alegraron o miraron para el costado cuando el básquet sufrió alguna cuestión negativa ya sea de resultados o de algo interno.

Por omisión o por error, la información sale de algún lado y se filtra. De algún lado siempre. El tema es ubicarse y no es lo que ocurrió en algunos sectores.

Es otro tipo de pandemia que lamentablemente perjudica, daña, y solo persigue un objetivo: sentirse bien por ello y hasta disfrutarlo. Y ese marco, también la institución debe hacer un mea culpa y preguntarse porque pasa o porque suceden algunas cosas.

Es la otra pandemia que transita el camino del odio, resentimiento y cuestiones sin sentido.

Que se recuperen las personas afectadas y punto.

 

 

 

 

 

 

 

COMENTARIOS

Go to top
Template by JoomlaShine